Proyecto MES/Cuba

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La cuestión de las energías renovables es una prioridad indiscutible en el siglo XXI. Queremos enfatizar los estudios sobre la sustitución de fuentes de energía convencionales por energías renovables, que actualmente se están desarrollando en universidades de Brasil. Esto es, para que el tema se convierta en una prioridad en la implementación de nuevos proyectos de desarrollo local en los municipios del país.

El uso de fuentes de energía renovables como la energía solar, eólica, oceánica, geotérmica, hidroeléctrica y biomasa es una de las premisas fundamentales de los sistemas económicos actuales. Su crecimiento continuo viene con una demanda igualmente creciente de energía, sólo que este uso no es inmune a la actual situación ambiental global que la humanidad está viviendo. En este sentido, son necesarias acciones racionales, que son conducidas por parámetros de comportamiento humano para mejorar el proceso de toma de decisiones asociados con el uso de estas fuentes de energía.

Brasil, con cerca de 8,5 mil millones de km2 (IBGE, 2012) se caracteriza por un alto potencial de uso y desarrollo de estas fuentes de energía. Como señaló la Compañía de Investigación Energética (EPE), el 90% de la energía generada en Brasil en 2009 proviene de fuentes renovables, principalmente de agua (83,7%), de biomasa (5,9%) y en pequeñas partes, de viento (0,3%). (EPE, 2010).

Por otro lado, la isla de Cuba, con una superficie de sólo 109.884,01 km2 (ONE 2012), es un caso de particular atención, debido a la voluntad y el compromiso del Estado de difundir una cultura energética que persiga un desarrollo independiente, sostenibile y la protección del medio ambiente, así como la aplicación de tecnologías para el uso generalizado de fuentes de energía renovables con peso progresivo en el balance energético nacional.

El desafío para las universidades es asegurar que la energía utilizada en los procesos artificiales también se suministre enteramente por la energía solar en sus diversas formas para que no afecte el equilibrio térmico del planeta. Las fuentes de energía renovable constituyen la solución al problema del cambio climático inducido por el hombre, ya que el origen histórico de este cambio se debe principalmente al uso de combustibles fósiles, que se inició durante la Primera Revolución Industrial y aumentó durante la Segunda dominada por una sociedad fundamentalmente basada en el uso del petróleo.

La energía solar es necesaria y suficiente no sólo para la realización de procesos naturales, sino también para energizar todos los procesos artificiales creados por el hombre (transporte, agricultura, industria, vivienda, etc.) sin romper el equilibrio térmico de la tierra.

El costo del uso de fuentes de energía renovable para los procesos artificiales es mucho menor que las llamadas fuentes convencionales, considerando los costos indirectos que causan, especialmente aquellos que actualmente no pagamos como la contaminación y el cambio climático, que están destruyendo el medio ambiente y que ponen en peligro la vida en el planeta.

El área necesaria para suministrar toda la energía utilizada por los procesos artificiales es insignificante y no compite con ninguna actividad esencial para la vida y el desarrollo. La dispersión de la radiación solar no es un factor adverso, sino que, por el contrario, permite la producción de electricidad descentralizada cerca del lugar de consumo.

La intermitencia de la radiación solar es totalmente superable por la acumulación de energía tanto en procesos naturales como hidroeléctricos, biomasa y termo-náutica, así como artificiales como el uso de hidroacumuladoras, la producción y acumulación de hidrógeno, los tanques térmicos y las baterías eléctricas. No hay duda de que la energía solar fue la principal fuente de energía en el pasado, lo es en el presente y lo seguirá siendo en el futuro.

El uso de la energía solar constituye un paso significativo hacia la democratización de las fuentes de energía para garantizar un acceso equitativo a ella, que es un pilar fuerte de la sostenibilidad para permitir el acceso a la justicia social y la equidad para todo el planeta y al mismo tiempo evitar la contaminación y los riesgos de la energía convencional.

En la Universidad de Pinar del Río, el Centro de Investigación para el Medio Ambiente y Recursos Naturales, desarrolla acciones para promover el uso de energías renovables y la cooperación en este campo con otras universidades latinoamericanas requiere una innegable necesidad de priorizar acciones de investigación conjuntas.

Profesionalmente, la Universidad Tecnológica Federal de Paraná y la Universidad de Pinar del Río son instituciones de prestigio que han encontrado resultados significativos en su investigación, reflejadas por un gran número de publicaciones científicas de alto nivel, varios programas de postgrado, publicación de revistas científicas y libros. También cuentan con un equipo técnico muy competitivo compuesto por excelentes expertos en estos campos. Como parte de varios años de intercambio académico y científico, estas instituciones han sido vinculadas en proyectos de investigación conjunta y han desarrollado publicaciones conjuntas con profesionales de ambas instituciones sobre temas de interés en el área.

Este proyecto de investigación conjunto se basa en la necesidad de fortalecer en nuevas iniciativas el intercambio académico en la implementación de un modelo multicriterio como herramienta matemática que ayuda a mejorar el desempeño del proceso de toma de decisiones asociado al uso de fuentes de energía renovables como la gestión integral de las áreas naturales donde se encuentran estos recursos.

El procedimiento propuesto permite obtener una matriz de energía renovable para el estado de Paraná y el caso cubano y determina los componentes naturales, sociales y económicos o indicadores asociados con los procesos de toma de decisiones de alternativas de energía renovable. Además, estas acciones se validan mediante la obtención del juicio de especialistas que utilizan el método heurístico Delphi. Las preferencias individuales se obtienen de cada uno de los expertos en relación con las dimensiones de los indicadores y luego se añaden estos pesos hasta que se obtiene un vector con el peso total. Luego se utiliza un procedimiento para obtener indicadores de sostenibilidad sintética en el uso de energía renovable, para cada una de las dimensiones definidas (natural, social y económica) obteniendo un indicador sintético global multidimensional, para medir y evaluar la sostenibilidad y, por tanto, en el proceso de la toma de decisión.

Una vez desarrollada la investigación en Brasil y Cuba, los resultados esperados contribuyen a la generalización de la enseñanza de pregrado en ambas instituciones, así como a sus correspondientes programas de posgrado. La elección de esta universidad en Cuba se deriva de la relación existente, que nos permitió verificar varias áreas de investigación para la aproximación, que tiene lugar en el proyecto actual, pero que requieren recursos para madurar. Con ello esperamos mejorar los estudios en el ámbito de las energías renovables, a partir de los principios del PPGTE (Programa de Posgrado en Tecnología y Sociedad) apoyados por instituciones y programas asociados.

Además, los resultados de este proyecto pueden ser analizados por la Dirección del Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente de Cuba (CITMA) y el Ministerio de Medio Ambiente (MMA) de Brasil para su uso como herramienta de apoyo en el proceso de gestión, diseño e implementación de metas estratégicas, no sólo a nivel local sino nacional y regional en materia de fuentes alternativas de energía. Desde un punto de vista analítico, el concepto de modelación multicriterio otorga carácter sistémico, considerando los procesos de toma de decisiones asociados al uso de fuentes de energía renovables como reflejo de una articulación compleja de criterios naturales, sociales y económicos en áreas en las cuales estos procesos ocurren.

References

EPE. Documento de trabalho. Empresa de Pesquisa Energética (EPE), São Paulo, 2010. Disponível em<http://www.epe.gov.br/Paginas/default.aspx&gt;. Acesso em: 07 de jun. 2013.

IBGE. Apresenta nova área territorial brasileira: 8.515.767,049 km². Instituto Brasileiro de Geografia e Estatística. São Paulo, 2012 Disponível em<http://imirante.globo.com/noticias/2012/11/27/pagina324564.shtml&gt;. Acesso em: 12 de fev. 2013.

ONE. Anuario Estadístico de Cuba, Oficina Nacional de Estadística, La Habana, 2012. Ed. 2013. Disponível em<http://www.one.cu/…_tabla_cuadro.htm&gt;. Acesso em: 22 de jun. 2013.